
la espere durante meses,
no solo por el tema del frío en mis pies,
también porque algunos inviernos han sido crueles conmigo,
este en especial, y siendo sincera esperaba con hartas ganas que termine.
>>> intuyo (suelo manejarme así) que esta primavera me va a tirar
una mano para levantar este año medio caído, para respirar
con mas ganas, para pisar fuerte, para dejar que el sol evapore
algunas ideas, y sobre todo, para que las cosas tengan que meterse
en el bolsillo esa manía de ser caprichosas y querer ir a esos
lugares que yo no quiero.
me quedaba en el fondo de la mochila una chance y la saco hoy,
convertida en ficha de ruleta y me la juego toda...
apuesto a la primavera, mi excusa perfecta, casi infalible;
de todos modos, si falla ella o fallo yo me da realmente igual,
ahora tengo todavía menos que perder, y, como sabemos,
eso lo hace a uno más fuerte o más libre,
como Mulder cuando ya no tenía madre, padre, ni hermana,
solo un puñado de amigos, una causa cuasi perdida,
y un amor cuasi encontrado...
>>> la primavera transforma las cosas, las convierte en algo un poco
mejor, eso trato de hacer yo en este preciso momento,
ni un segundo antes ni un segundo después... después llega el invierno,
siempre es así, y aunque vivo en parte gracias a la fe de que
todas las cosas se pueden cambiar y hasta revertir,
voy a jugar a la resignada, voy a aceptar que los inviernos se suceden indefinidamente, al menos en este lugar en el que estoy desde siempre,
y esta vez no voy a dejar que este tiempo entre uno y otro sea tan en vano.
esta tarde tiene sol y tiene Elvis,
y yo quería compartir con ustedes la micro dosis alegre
que me corre vía intravenosa